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miércoles, 23 de septiembre de 2015

GIGANTE Y SU RELACIÓN CON JORDAN BENEDICT Y ROCK HUDSON










A DIFERENCIA DE LA AMISTAD PROFUNDA E INTENSA QUE ENTABLO CON LIZ TAYLOR, CON ROCK HUDSON TUVO UNA ENEMISTAD PÚBLICA ALIMENTADA POR EL PROPIO DIRECTOR DEL FILM, GEORGE STEVENS QUE QUERÍA FOMENTAR ESA RIVALIDAD DE LA PANTALLA.



 A JIMMY LE MOLESTABA  ESTAR EN EL SET SÓLO PARA VER LAS ESCENAS DE OTROS. UN DÍA LE CONTÓ A UN AMIGO:

 "HOY ESTUVE TODO EL DÍA SENTADO COMO UN BOBO VIENDO CÓMO ESE CERDO DE ROCK HUDSON LE HACIA EL AMOR A LIZ, Y NO PIENSO VOLVER A AGUANTARLO" (JAMES DEAN).
QUINCE AÑOS DESPUÉS DE LA MUERTE DE DEAN, ROCK SE SINCERÓ:

"Él, yo y Chill Wills hemos vivido en una casa alquilada juntos durante tres meses mientras estábamos haciendo 'Gigante' en Texas, y aunque cada uno hizo, más o menos, su propio camino, era difícil estar al lado de Dean.
Odiaba a George Stevens, no creía que él fuera un buen director, y él siempre estaba enojado y lleno de desprecio.
Nunca sonreía. Él estaba de mal humor, y no tenía modales. También era duro rodar una escena con él. Te la acababa robando"


«¿Lo que más me molestaba de él? Su descaro. Sólo había rodado dos películas por entonces, pero el guapo del Medio Oeste ya se paseaba con una arrogancia insoportable para algunos y ciertos «aires de diva» (ROCK HUDSON)

"ÉL ERA DESAGRADABLE, QUIERO DECIR, NO SÉ QUÉ ESTABA COMIENDO. SI YO DECÍA HOLA O BUENOS DÍAS SE ENFRIABA ANTE MÍ.
ANTES DE ENTRAR EN EL SET UTILIZABA TÉCNICAS PARA  CALENTARSE COMO UN COMBATIENTE ANTES DE UN CONCURSO. NUNCA PASÓ ANTE EL RANGO DE LA CÁMARA SIN PRIMERO SALTAR EN EL AIRE CON SUS RODILLAS HASTA SU BARBILLA, O CORRIENDO A TOTAL VELOCIDAD ALREDEDOR DEL SET GRAZNANDO COMO UN PÁJARO DEPREDADOR"
(ROCK HUDSON).



ESA MUTUA DESCONFIANZA Y RIVALIDAD LES SIRVIÓ PARA REPLICARLA EN LA ACTUACIÓN DE GIGANTE.









"Era de una arrogancia insoportable. Sin embargo, sólo había rodado dos películas. ¡Y aquellos aires de diva!, no había ninguna razón para tanta suficiencia. Por supuesto, se hablaba de él, pero de ningún modo era una estrella. De todas formas, aunque hubiese sido una estrella, eso tampoco le habría dado derecho a burlarse de todo.
Debería haber visto qué pintas: parecía que no había dormido en toda la noche o que venía con resaca. pero ¡qué va!, lo tenía todo muy estudiado. No dejaba nada al azar. Sabía muy bien que las apariencias lo son todo. 
Además, estaba permanentemente rodeado de fotógrafos. Ebrio de su imagen hasta la euforia. 
Le llamaban "el rebelde de buen corazón". ¿Contra qué diablos se rebeló? Contra nada, en realidad. Pertenecía al sistema como todos nosotros. Quería ver su nombre en los carteles como todos nosotros. Firmó contratos como todos nosotros. Y de buen corazón, nada de nada. Todo lo contrario, tenía el corazón duro como una piedra. Era amable sólo con aquellos que podrían servir a sus intereses. Era ambicioso, cosa que no le reprocho. Lo que le reprocho es que tratase de fingir lo contrario.
Se ha repetido hasta la saciedad que yo estaba celoso de él, que su talento era muy superior al mío, que yo actuaba encorsetado y que él era la libertad, que yo me atenía a las reglas en tanto que él las transgredía, que yo era elegante mientras que él era sensual, que yo era buen chico y él un poco canalla. Todo eso es cierto. Todo, salvo los celos. Nunca tuve celos de él.
De todas formas, jamás lo consideré un gran actor. Objetivamente, era del montón. Sus gestos eran demasiado sueltos, sus raptos, francamente grotescos, sus mohínes rozaban el ridículo. Imitaba a Brando, y lo imitaba mal".
Philippe Besson Vive deprisa. Alianza Literaria. 2015